Perfecta para mi arribo a Brasil, neblina, amanecer, olor a lluvia, mi buenos días.
http://t.co/nuGBkZVrec
— Axel SantaCruz Marin (@AxelSMarin) febrero 24, 2015
El lugar donde pasarás ya sean 20 minutos, una hora o hasta un día, todo depende del vuelo que te toque, algunos deciden recorrer el lugar donde hacen escala, pero solo como dato, la Ciudad de México es de esos pocos lugares cuyo aeropuerto está en medio de todo, la mayoría de las ciudades conscientes de sus pobladores, dejan que el aeropuerto este a las afueras, por lo que llegar a las ciudades muchas veces te tomará como mínimo una hora, si tienes mucho tiempo, arriésgate, conoce y camina por otra ciudad, mis nervios de primeriza no me dejaron salir más allá de una cuadras hacia el sur de Brasil, y lo que pude ver fue maravilloso para unos ojos hambrientos de escenarios nuevos.Brasil, a primera vista, me pareció hermosamente verde, selvático, esos paisajes a mi me encantan, y tengo la extraña manía de identificar todo por los aromas, y el aroma de Brasil me pareció de esos que siempre te recordaran un amanecer lluvioso, todo me olía delicioso, húmedo, cálido, extraño.
Me enamoré de eso, y es lo que me motivó a regresar con más tiempo, quizá en algunos años, eso y el sonido de su idioma, tan extrañamente cálido y movido, y aun cuando no hablo ni una palabra de portugués tampoco es tan difícil sobrevivir un día escuchándolo, lo entiendes, la extraña mezcla del español y el francés permite que no mueras de hambre.
Muchas veces el cansancio no te permitirá salir, una banca se convierte en tu mejor amigo después del vuelo, y si eres una adicta como yo de estar en contacto, no cuentes con el internet de Brasil, ni con el roaming de Telcel, el mejor aliado de un viajero joven siempre será un Starbucks, por 50 pesos mexicanos tendrás conexión a internet todo el día, sin importar en que país estás, la ventaja del capitalismo y las grandes marcas norteamericanas es que están hasta los confines de la tierra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario